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El bovino criollo americano desciende directamente de los animales que llegaron en el segundo viaje de Colón en 1493. Estos animales, así como posteriores envíos, llegaron a la isla denominada La Española, hoy asiento de la República Dominicana y Haití. Las similitudes entre las razas criollas de Brasil y de Hispanoamérica pueden explicarse por la proximidad geográfica de sus orígenes. Con el objetivo de definir el ganado criollo se describen sus características morfológicas y de comportamiento en Latinoamérica.
Desde que Colón descubrió América en 1492, específicamente en su tercer viaje, inscrito en Cédula Real de 1497 existe evidencia de la introducción del Bos Taurus al nuevo continente. Por razones logísticas las mayores introducciones de animales provienen de dos zonas de España que se relacionan con la proximidad a los puertos, una de ellas es de Andalucía: de las ciudades de Huelva y Cádiz, de donde vienen animales que hoy los relacionamos con la Retinta, Berrenda en Colorado y la Rubia Gallega, y que descienden del tronco Tudetano (rojo convexo), según lo describe Manuel Beteta Ortíz, de la Federación Española de Ganado Selecto, basándose en estudios de inmunogenética del Dr. Gustavo Hernández de Colombia; a estos animales se unen los introducidos desde las Islas Canarias: los Palmeños y Canarios, que vienen del mismo tronco Cántabro, basicamente el ganado de lidia sin ser el único ya que está el Negro y Castaño cóncavo.
Debemos entender que en aquel entonces no existian libros genealógicos, ni patrones raciales y a los animales se los clasificaban por su procedencia; según estos estudios, los aportes más significativos vienen de la Raza Retinta y de la Rubia Gallega, y si revizamos los patrones actuales, estas razas tienen similitud en características del pelaje y conformación con las criollas americanas.
Estos animales llegan a la Isla Española, actual Haití, en donde se desarrollan por 30 años, luego pasan a Centroamérica y desde ahí hacia Colombia, Ecuador y Perú acompañando a los conquistadores; otra parte se mueve hacia Venezuela y Brasil, aunque al Brasil llega ganado Portugués, probablemente Berrendo. A las pampas argentinas llegan de los dos lados por Bolivia y por la ruta Brasil - Uruguay, especialmente los traidos por los Jesuitas a misiones.
Podemos decir que estos animales se adaptan naturalmente a las condiciones nutricionales y sanitarias que el nuevo hábitat y se entenderá que la América tropical y subtropical generó un tipo de animal y la zona del sur otro, desgraciadamente, no se seleccionó. Los libros de raza comienzan a implementarse en Europa por la década de 1890 dando inicio a identificar y definir patrones raciales, y a los criollos americanos con 500 años de selección natural en muchos casos, casi llegan a la extinción como el criollo argentino, o los criollos de Perú y Ecuador, específicamente las coloradas de la costa ecuatoriana, similares a la raza Hartón de Colombia y Centroamérica con aptitud lechera, que por la introducción del cebuino sucumbió ante nuestra ignorancia. He encontrado varios intentos de manejar el concepto de raza de bovinos criollos americanos en los 1950 - 1960, aunque existe un libro genealógico anterior, el del Caracú, en Brasil, que data de 1905.
De los primeros intentos en los años 60, la raza Carora basada en el Amarillo de Quebrada Arriba comienza un proceso de selección y depuración para constituirse en una línea definida hacia leche, ta que la introducción del Pardo Suizo europeo comienzó a ser crisis y los habitantes de Carora, una ciudad en el centro occidente de Venezuela, en el estado de Lara, decidió suspender esa absorción y seleccionar un animal adaptado.
Un caso interesante es el del ganado Reyna, nombre con el que se lo conoce en Centroamérica, con varios hatos que lo crían en algunos paises, por medio de los estudios de variabilidad genética con marcadores micro satelitales y sabemos que estos animales son muy similares al Limonero venezolano, al Doran de Costa Rica y al Criollo con Cuernos de Colombia; en este caso por nuestra incapacidad de establecer contacto y de proponernos objetivos comunes, este recurso no ha sido trabajado de manera conjunta ampliando la base de selección y obteniendo resultados aplicables al común de los ganaderos de la zona tropical. Esta capacidad de implementar objetivos comunes y práticos de la raza Carora entre las que he consultado un caso a tomar en cuenta en el que realmente se adaptó genéticamente y se crea una raza de recursos que tenemos a la mano.
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